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"HEMOS MANTENIDO A MELLA COMO UN EJEMPLO".
Encuentro en México.
Por Adys Cupull y Froilán González
Cuando llegamos a la casa de Berta Zapata Vela y la miramos, nada nos resultó ajeno, los abrazos y besos eran para Cuba. Intelectual, comunicativa, una mujer que ama todo lo bello, justo y honrado. Se trasladó hasta la puerta con unas muletas, había sufrido un accidente que la mantenía casi inmovilizada. Después de sentarse en un sillón bajito, que le permitía extender las piernas, comenzamos la interesante conversación respondiendo a una pregunta que nos hizo directa y rápida: ¿Cómo está el Comandante?
Lucía un adorno tejido en su pelo, y vestía una especie de güipil, que resaltaban la distinguida imagen de quien es alteza representativa de la cultura sin igual de su país.
La casa es singular, con una importante galería de excelentes fotografías relacionadas con su vida, tomadas junto a destacadas personalidades . "Ahí estoy con Fidel, con Mandela" dijo, y siguió explicando, cuando la curiosidad nos obligó a observar.
"Aquí están las fotografías de mis padres, de la familia", indicó, y argumentó orgullosa que su padre, José Zapata Vela, fue la persona que le dio el aval a Julio Antonio Mella, para su ingreso a la Universidad Nacional de México, cuando era catedrático de Filosofía del Derecho. en Jurisprudencia.
Hacía treinta años que entrevistamos a su tío, el licenciado Carlos Zapata Vela. Él fue compañero y amigo de Mella. En su testimonio, refirió que su primer hijo se llamaba Julio Antonio como homenaje al joven luchador antiimperialista cubano.
Con Berta hablamos de la estatura continental de Mella y notamos la pasión en sus palabras al referirse a los hombres y mujeres que han luchado por la soberanía de los pueblos de Nuestra América. Hablamos de Benito Juárez, símbolo virtuoso, Presidente Vitalicio de México, al decir del poeta Carlos Pellicier, y nos recreamos escuchándola acerca del Comité que ella preside, y de la Medalla Internacional que lleva el nombre de Benito Juàrez.
A las preguntas, respondió con agrado y nos obsequió algunos documentos y escritos referidos a la prestigiosa institución, no gubernamental, cuya sede existe en el quehacer de sus miembros, nutrida por el pensamiento político del Benemérito de las Américas.
El Comité Organizador tuvo su origen en Arusha, Tanzania, durante la celebración del Congreso Nacional Africano. El Premio Internacional Benito Juárez se otorgó por primera vez a Nelson Mandela, cuando aún estaba en prisión. Posteriormente a relevantes personalidades del mundo, entre ellas al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz por su inclaudicable lucha contra el imperialismo y por ser defensor de la soberanía de los pueblos. Sobre él afirmó: Las generaciones futuras recordarán a Fidel Castro como se recuerda en la historia a los grandes próceres de Nuestra América y del mundo. Lo reconocerán como el hombre que llevó a su más alta expresión el sentimiento de su pueblo y su dignificación, porque jamás ha claudicado, cuando otros por mucho menos lo hicieron, y su lucha infatigable es por mantener en alto las banderas por las que han muerto millones en América Latina.2)
El Premio Internacional Benito Juárez, también se otorgó a los Cinco Héroes de la República de Cuba Prisioneros del Imperio : Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y Antonio Guerrero Rodríguez, por su infatigable lucha a favor de la Paz, la justicia y Contra el Terrorismo.
Es un reconocimiento político, tiene la característica de ser otorgado por diferentes grupos sociales. Está inspirado en el pensamiento de Juárez que dice: "Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".
Mientras conversábamos con esta admirable mexicana, recordamos al amigo de Mella, el licenciado Carlos Zapata Vela, uno de los jóvenes estudiantes de la Escuela de Leyes de la Universidad Nacional de México, fundador junto a él del periódico Tren Blindado, Carlos se encontraba entre el grupo de jóvenes que irrumpieron en la embajada de Cuba, el 11 de enero de 1929, exigiendo justicia por el asesinato de Mella.
Fue embajador de México en la otrora Unión Soviética y cuando lo conocimos presidía el Instituto de amistad de Intercambios Culturales México-URSS.
De su testimonio es este fragmento: "A nosotros, a nuestra juventud estudiantil de entonces, Mella, nos impresionó mucho.
" ... porque era un luchador infatigable, porque siempre estaba actuando y promoviendo acciones, actividades tendientes a esclarecer el pensamiento revolucionario y encausando al estudiantado mexicano hacia posturas revolucionarias y antiimperialistas muy positivas.
Pero él no adoptaba frente a los estudiantes mexicanos una postura más nacionalista, respetó siempre esa postura para los latinoamericanos. Se imponía su calidad de hombre, con su doctrina, con su pensamiento, con su cultura, de forma muy elegante, porque sin duda tenía muy afinado su talento, además de bien enfocados hacia objetivos políticos perfectamente claros.
"Había coincidencia entre el pensamiento de él y el de Carlos Marx, por eso fuimos amigos y compañeros, por eso hicimos lo que hicimos, por eso le entregamos un cariño extraordinario y lo admiramos, porque no solamente era el muchacho valiente, luchador, sino que era el máximo orientador, su palabra siempre se escuchaba con respeto y siempre le reconocíamos autoridad en sus expresiones . Era elocuente, su elocuencia no caía en la elocuencia barroca de aquellos tiempos, era de metáforas eficientes. Él no trataba de usar bellas palabras o metáforas hiladas con consonancias y exposiciones verbales, sino que escogía las palabras justas para expresar sus conceptos claros y precisos. Su calidad como orador en ese sentido era notable, también para nosotros, porque nosotros todavía traíamos un rezago en oratoria romántica un poco literaria, pero la oratoria de él era profundamente política y al abordar los problemas sabía decir cada una de las cosas por su nombre, describir situaciones sin el adorno de la metáfora".
Carlos Zapata Vela dijo que Mella no estaba inerte en su memoria, sino vigente y actual porque él era y es un ejemplo para la juventud. Y agregó que su presencia causó un impacto que perdura en México. "Su memoria no está subyacente sino que es actual, vigente, porque lo hemos mantenido como un ejemplo".
En este encuentro con Berta, las palabras de Carlos se escuchaban otra vez, con la misma fuerza, ahora en voz de una mujer, coincidencia con la generación pasada, ella afirmó: "Sí, Mella es ejemplo, y es bandera para las nuevas generaciones de mexicanos".
En sus manos dejamos nuestro ultimo libro Centroamérica en Julio Antonio Mella, un vínculo más de la amistad entre los pueblos de Cuba, México y los pueblos centroamericanos.
1.- güipil, pieza de vestir, camisa sin mangas, generalmente adornada, o bordada a mano.
2.- Palabras pronunciadas el 5 de octubre de 1988, por la intelectual mexicana Berta Zapata Vela en el III Encuentro Internacinal de Mujeres, celebrado en La Habana
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